Aquella estampa de dolor quedó clavada en nuestras mentes y en nuestros recuerdos para siempre. Había sido un compañero nuestro que iba a hacer la primera comunión tan solo dentro de unos días y la familia estaba preparando la solemnidad del acontecimiento, que tuvo que trastocar por éste otro de dolor.
Un abrazo.
Un abrazo.
El Paco era hijo de un guardia civil Lozano, un hombre muy serio y muy formal del que nadie tuvo jamás una queja.
Aquí se acabó de una manera fulminante el engancharse en los vehículos, sin echar ningún pregón prohibiéndolo y sin tener que escuchar ningún otro consejo de los mayores. Solo faltó que los chicos viésemos las consecuencias.
Un abrazo.
Aquí se acabó de una manera fulminante el engancharse en los vehículos, sin echar ningún pregón prohibiéndolo y sin tener que escuchar ningún otro consejo de los mayores. Solo faltó que los chicos viésemos las consecuencias.
Un abrazo.