(una historia de la vida real y de interés humano).
todos deberíamos vivir como esta buena señora.
casi al final del servicio dominical el sacerdote preguntó:
- ¿cuántos de ustedes han perdonado a sus enemigos?
el 80% levantó la mano.
el sacerdote insistió con la pregunta.
todos respondieron esta vez, excepto una pequeña viejita.
-señora nelly... ¿no está usted dispuesta a perdonar a sus
enemigos.
-yo no tengo enemigos, respondió dulcemente. ... (ver texto completo)
todos deberíamos vivir como esta buena señora.
casi al final del servicio dominical el sacerdote preguntó:
- ¿cuántos de ustedes han perdonado a sus enemigos?
el 80% levantó la mano.
el sacerdote insistió con la pregunta.
todos respondieron esta vez, excepto una pequeña viejita.
-señora nelly... ¿no está usted dispuesta a perdonar a sus
enemigos.
-yo no tengo enemigos, respondió dulcemente. ... (ver texto completo)