A propósito del tú y el usted, cualquiera se puede ver en el aprieto de ir acompañado por la mujer propia, por ejemplo, y toparse con que cualquier niñatilla se le dirija, sin conocerle, con un tuteo confianzudo. ¿Y de qué conoces tú a esa? ¿Y de qué se toma esas confianzas? Etc. Más si la nena está de buen ver, agraciada, risueña y un poquito echada "p'alante".
Arturo Pérez-Reverte, con su peculiar ironía, ya ha tratado de soslayo en varias ocasiones este asunto. Un país donde cualquier periodista, ... (ver texto completo)
Arturo Pérez-Reverte, con su peculiar ironía, ya ha tratado de soslayo en varias ocasiones este asunto. Un país donde cualquier periodista, ... (ver texto completo)
Amigo Manuel: Arturo Pérez Reverte, a quien leo y cuyo intelecto valoro, no anda muy fino en la cuestión de las formas. No hace mucho tiempo que escribía un artículo sobre nuestros representantes en el Congreso de los Diputados, que invitaban a la reflexión. A pesar de que algunas verdades decía, había una falta de respeto que hacía sonrojar a un asno. Las cosas se pueden decir sin necesidad de insultar. En cuanto al tema que nos ocupa, ya me definí en la anterior ocasión. Pienso que el que quiera ... (ver texto completo)