Es lo que tiene internet, que un pirao de Barakaldo descubre tus miserias y un segundo después lo está leyendo una pelota tumbada en una playa de Thailandia. Hasta hace unos años salir del armario era poco más que un trauma familiar," pobre niño que está enfermo, o " ya te lo decía yo, que no tenías que haberle comprado muñecas de pequeño". Por no hablar de la crueldad infantil cuando en el colegio te hacían el vacío, cuando no te vejaban por esa condición sexual que ya empezabas a apuntar por mucho ... (ver texto completo)