Coincido en tu apreciación de los sonidos, sobre todo de los sonidos familiares que tenemos grabados en el cerebro. Alguien dijo que los sonidos no se mueren en el espacio, no se desvanecen en los tiempos; se seguirán repitiendo en nuestra memoria.
La matraca era un rectángulo de madera de aproximadamente 50por25-quizás algo mas grande; no lo puedo precisar con objetividad porque lo veía con mis ojos de niño-. Recuerdo que era de color negro y que llevaba tres pesadas asas de hierro que, al hacerla ... (ver texto completo)
La matraca era un rectángulo de madera de aproximadamente 50por25-quizás algo mas grande; no lo puedo precisar con objetividad porque lo veía con mis ojos de niño-. Recuerdo que era de color negro y que llevaba tres pesadas asas de hierro que, al hacerla ... (ver texto completo)