Tenía don Juan Antonio Gaya 60 años de edad y estaba en plena madurez física e intelectual. El día 21, al proclamarse el estado de guerra, Gaya se dirige al cuartel de la Guardia Civil y hace entrega de su pistola, de la que posee la oportuna licencia y guía. (No obstante, se le acusaría después de tener armas). El día 22 de julio de 1936 –los primeros requetés habían llegado la tarde del 21- es requerido para asistir a un herido. Provisto de su maletín de urgencia, no duda en acudir a la llamada ... (ver texto completo)
Al mismo tiempo irrumpen en el domicilio del doctor Gaya, donde se encuentra su esposa, un hijo paralítico y su hija Amparo, una joven estudiante de bachillerato, un grupo de requetés. Registran violenta y desordenadamente el domicilio, arrojan algunos muebles a la calle, destrozan otros, insultando groseramente a las dos indefensas mujeres y al joven imposibilitado. En la misma casa habita el profesor de francés del Instituto, don Alfredo Gómez Robledo y su esposa, profesora de la escuela Normal ... (ver texto completo)