«A los doce años –cuenta en 1932– ya tocaba yo la dulzaina, y era contratado en las fiestas de los pueblos… ¡Lo que he corrido yo así!… Después, la afición principal, a la que he dedicado mi vida entera puede decirse, ha sido la guitarra…, pero nunca he perdido el cariño a este pequeño instrumento primitivo, cuyos sonidos tantos recuerdos tienen para mí».
El artista en ciernes decide aprender guitarra y entregarse de lleno a una actividad que le apasiona. Para ello se traslada a Valladolid. Corre ... (ver texto completo)
El artista en ciernes decide aprender guitarra y entregarse de lleno a una actividad que le apasiona. Para ello se traslada a Valladolid. Corre ... (ver texto completo)