En Avenida nos impresionaba a más de uno; todavía hoy somos muchos los que, años después, lo recordamos y lamentamos su demolición. Era un edificio espacioso, magnífico, sin columnas, con un amplio aforo, con empaque y cierto aire de cine de gran ciudad. Pero tanto o más que su amplia sala, el vestíbulo o los caprichos de su decoración, resaltan grabadas en la memoria dos cosas: el penetrante olor, inconfundible, del ambientador, tal vez desinfectante, y la seriedad de los porteros. Aquel penetrante ... (ver texto completo)
Uniformes de acomodadores, de porteros de cine y espectáculos; de bedeles de institutos de enseñanza y organismos públicos; uniformes de botones de banco y de carteros y de taxistas de las grandes ciudades; uniformes de ordenanzas y conserjes de hotel… época de uniformes. Los niños de colegios de frailes y las niñas de colegios de monjas llevaban uniforme. (Ay, aquellas internas de las escolapias y del Sagrado Corazón paseando las tardes de los domingos soleados de invierno en fila de a dos, las ... (ver texto completo)