Peor les fue con Don Secundino, el párroco.
-Que no os caso por la Iglesia, que la Primitiva está preñada.
-Que no padre, que son gases.
-A mi ve la vas a dar con queso, que anda que no os conozco a ti y al Macario.
Y los tuvo que casar el Eufrasio, el alcalde, y no es lo mismo, que no tiene color.
-Que no os caso por la Iglesia, que la Primitiva está preñada.
-Que no padre, que son gases.
-A mi ve la vas a dar con queso, que anda que no os conozco a ti y al Macario.
Y los tuvo que casar el Eufrasio, el alcalde, y no es lo mismo, que no tiene color.
La Primitiva ha parido hoy un niño de media arroba. Ha dicho que como lo pesen en kilos se asusta.
La comadrona exclamó al ver la criatura: ¡Vaya parida!
La comadrona exclamó al ver la criatura: ¡Vaya parida!