Progreso dentro de la paz, pregonaba Gaya; esa paz que tan cruelmente fue erradicada al producirse la sublevación. Ya hemos visto que el doctor Gaya permaneció hasta el último momento al lado de las instituciones republicanas y junto con el diputado que representaba a su partido. Invitado por Iluminado Beltrán fue a tomar café a casa de éste, la noche del día 20 de julio de 1936, junto con Hergueta y otros amigos leales a don Benito Artigas Arpón; después asistió a la última reunión en el Gobierno ... (ver texto completo)
Tenía don Juan Antonio Gaya 60 años de edad y estaba en plena madurez física e intelectual. El día 21, al proclamarse el estado de guerra, Gaya se dirige al cuartel de la Guardia Civil y hace entrega de su pistola, de la que posee la oportuna licencia y guía. (No obstante, se le acusaría después de tener armas). El día 22 de julio de 1936 –los primeros requetés habían llegado la tarde del 21- es requerido para asistir a un herido. Provisto de su maletín de urgencia, no duda en acudir a la llamada y, una vez en la calle, es señalado por un “patriota” soriano a los requetés, quienes le conducen violentamente al cuartel de la Guardia Civil donde queda detenido. ... (ver texto completo)