En los años en que nosotros éramos chicos no se usaban los herbicidas. Por la remolacha, lo mismo que por el maíz se pasaba un borrico que tiraba de un aladrillo, conducido por el chaval de casa que estiraba del ramal con objeto de que no pisara las matas sembradas en los surcos. Así se mataban algunas hierbas que ya no hacía falta quitar con la azada, ahorrándose mucha faena.
Después del almuerzo, que había sido bastante copioso y regado con buen vino, al padre le vinieron ganas de expulsar unos ... (ver texto completo)
Después del almuerzo, que había sido bastante copioso y regado con buen vino, al padre le vinieron ganas de expulsar unos ... (ver texto completo)
La retranca soriana, sí señor. Siempre he mantenido que no son sinónimos tener sentido del humor y ser gracioso. En Soria, aunque no haya mucho de lo segundo, sí he comprobado que hay bastante de lo primero. Aquí se han comentado algunas anécdotas de estilo parecido a las que cuenta el abuelo.
Saludos.
Saludos.