Creo que Joselito “El Romero” nos podría dar una lecciones magistrales sobre el tratado de las abejas y la miel al igual que nos las podría haber dado aquel señor que se llamaba el tio Felipe, hijo de aquella mujer rubia que vivía en la casa última de La Solana y que se llamaba “La tia Roya”. Una mujer bajita, regordeta, tiesa y simpática.
Un abrazo.
Un abrazo.
Yo solamente referiré los hechos, como ya he dicho en otras ocasiones puesto que ya existen verdaderos tratados de especialistas sobre las abejas con especificaciones muy exactas y muy estudiadas.
Un abrazo.
Un abrazo.