IMAGINATE UNA CIUDAD ENCANTADA.
Sin preguntar por misterios
ni buscar sendas privadas,
en los momentos más serios
ves sus rutas encantadas.
Hay caminos hacia El Duero,
con pinos que tienen marcha,
donde surge el romancero
y a cualquier humano engancha.
Soria despierta pasiones, ... (ver texto completo)
Sin preguntar por misterios
ni buscar sendas privadas,
en los momentos más serios
ves sus rutas encantadas.
Hay caminos hacia El Duero,
con pinos que tienen marcha,
donde surge el romancero
y a cualquier humano engancha.
Soria despierta pasiones, ... (ver texto completo)