Dedicado a Beatriz y a María Dolores, dos visitantes que andan perdidas últimamente.
DISPARATES DE EXÁMENES

MÁS COSECHA DEL 58

Los mamíferos maman las sustancias de la madre.
(No va a ser del padre, claro.)

Las "embras" de los "investebrados" ponen "guévos".
(¡Manda trillos!, sr. licenciado)
DISPARATES DE EXÁMENES

MÁS COSECHA DEL 58

Los vivíparos son lo contrario de los ovíparos, estre ellos está el hombre, que tiene memoria, entendimiento y voluntad.
(Manda huevos)

Se entiende por oviparismo el arte de poner huevos.
(El oviparismo es todo un arte. Vg. El huevo de Colón. De lo que se deduce que Colón tenía oviparismo, todo un artista en esto de poner huevos, sin duda.)
DISPARATES DE EXÁMENES

COSECHA DEL 58

INMUNIDAD: -Es cuando varios insectos están agrupados y forman enfermedades.
(Ahora entiendo por qué en las Cortes se habla tanto de inmunidad parlamentaria. Menos mal que muchos estamos vacunados.)
Otro:
INMUNIDAD: -Por medio de ella ingerimos grandes infecciones sobrenaturales.
(O sea, que Santa Teresa más que en éxtasis entraba en una infección sobrenatural o inmunidad, como los políticos.)
DISPARATES DE EXÁMENES

COSECHA DEL 58

EL PÁNCREAS: Tiene forma de pan y por eso se le llama pan-creas.
(Como pantalón, que tiene forma de pan y se llama pan-talón.)
Otro:
EL PÁNCREAS: Se encuentra vacío en los cadáveres.
(Eso es porque los gusanos se han comido el pan-creas)
... (ver texto completo)
¿Alguien podría decir cuándo, cómo y quién acuñó el acertado "slogan" "Soria, ni te la imaginas"? Gracias.
El dónde y el por qué o para qué está claro, evidentemente.
Me ha encantado vuestra tierra, a la que no había vuelto desde que me llevaron mispadres de pequeña. He descubierto este foro y me extraña que los sorianos no entréis más. Será por desconocimiento o quizás apatía. Un saludo.
Pues bienvenida. Cuéntanos si quieres lo que más te ha gustado de esta nuestra querida tierra.
Un saludo.
Me ha encantado vuestra tierra, a la que no había vuelto desde que me llevaron mispadres de pequeña. He descubierto este foro y me extraña que los sorianos no entréis más. Será por desconocimiento o quizás apatía. Un saludo.
Por lo que me atañe, se pudo comprobar que el Santo Patrón quiso guardarse los milagros para los niños buenos caídos desde las ventanas de su ermita y no, como es de justicia, para quienes en sus años mozos de estudiantes le dedicaban irreverentes canciones sobres sus atributos masculinos o sus presuntas aficiones etílicas. Y por más que, en cuanto tenía ocasión de regresar por la tierra, me acercaba hasta la cueva para decirle que lo pasado, pasado, y que pelillos a la mar, y que para cuatro días ... (ver texto completo)
Allí, en aquel pequeño mundo, había aprendido lo que significaba la vida: los juegos infantiles, la calle, que felizmente pertenecía a los niños y aún no la habían usurpado los vehículos, el cariño del abuelo y de mis padres, los cuentos de la abuela que se nos fue prematuramente, los amigos, las peleas, mi barrio, en el casco viejo, las meriendas de pan y chocolate, la muerte… La escuela que rezumaba por sus paredes la España salida de la guerra: los retratos de Franco y José Antonio, el crucifijo ... (ver texto completo)
Sin embargo, casi sin darme cuenta, los años fueron pasando muy rápidos y, con ellos, desvaneciéndose, poco a poco, las esperanzas del retorno. Lo que en un principio parecía una situación pasajera, el éxodo, con el tiempo se iría haciendo definitiva. Había formado una familia que pertenecía a otra época y a otro lugar. La tierra que me acogió era su tierra, su cuna, siendo yo, en cierto modo, forastero en su propia patria chica. Éste y no otro era el paisaje materno a través del que iban conociendo ... (ver texto completo)
Por lo que me atañe, se pudo comprobar que el Santo Patrón quiso guardarse los milagros para los niños buenos caídos desde las ventanas de su ermita y no, como es de justicia, para quienes en sus años mozos de estudiantes le dedicaban irreverentes canciones sobres sus atributos masculinos o sus presuntas aficiones etílicas. Y por más que, en cuanto tenía ocasión de regresar por la tierra, me acercaba hasta la cueva para decirle que lo pasado, pasado, y que pelillos a la mar, y que para cuatro días ... (ver texto completo)
Iba recordando, de tanto habérselo oído contar, que también él tuvo que salir a buscarse la vida- el coscurro, decía- fuera del pueblo, Durueña, un lugar de la sierra hoy despoblado como tantos otros de la Vieja Castilla. Bien joven bajó por primera vez a tierras jiennenses para trabajar de cagarrache en los molinos aceiteros en época de recolección de la aceituna. Como era despabilado, se defendía bien con las cuentas y sabía leer y escribir con soltura, no tardó en mejorar su situación en la fábrica ... (ver texto completo)
Sin embargo, casi sin darme cuenta, los años fueron pasando muy rápidos y, con ellos, desvaneciéndose, poco a poco, las esperanzas del retorno. Lo que en un principio parecía una situación pasajera, el éxodo, con el tiempo se iría haciendo definitiva. Había formado una familia que pertenecía a otra época y a otro lugar. La tierra que me acogió era su tierra, su cuna, siendo yo, en cierto modo, forastero en su propia patria chica. Éste y no otro era el paisaje materno a través del que iban conociendo ... (ver texto completo)
Mientras el tren se iba alejando, dejando atrás la Sierra de San Marcos a un lado y la de Santa Ana al otro, me preguntaba si el arraigado sentido de la independencia que, según decían, durante generaciones mantuvimos los Pedraza, no era un precio demasiado alto que volvía a alejar a uno de los suyos de esta bendita tierra. No era amigo de pedir favores y menos de coartar mi libertad por estar en deuda con alguien que me hubiera podido proporcionar un trabajo. Había tomado una decisión y asumía sus ... (ver texto completo)
Iba recordando, de tanto habérselo oído contar, que también él tuvo que salir a buscarse la vida- el coscurro, decía- fuera del pueblo, Durueña, un lugar de la sierra hoy despoblado como tantos otros de la Vieja Castilla. Bien joven bajó por primera vez a tierras jiennenses para trabajar de cagarrache en los molinos aceiteros en época de recolección de la aceituna. Como era despabilado, se defendía bien con las cuentas y sabía leer y escribir con soltura, no tardó en mejorar su situación en la fábrica ... (ver texto completo)
Y vino el verano y, con él, decidí que había llegado la hora de decir adiós al hogar, al paisaje que me era familiar y a un ambiente y a unas costumbres con los que me sentía identificado, para salir en busca de un porvenir en otras tierras lejanas. Sentado en un asiento de tablas del andén de la estación, mientras esperaba el tren bajo la marquesina que me protegía del sol, recordaba otros viajes y otras esperas muy distintos a éste. Como en aquella ocasión en que el tío Alonso venía desde Pamplona ... (ver texto completo)
Mientras el tren se iba alejando, dejando atrás la Sierra de San Marcos a un lado y la de Santa Ana al otro, me preguntaba si el arraigado sentido de la independencia que, según decían, durante generaciones mantuvimos los Pedraza, no era un precio demasiado alto que volvía a alejar a uno de los suyos de esta bendita tierra. No era amigo de pedir favores y menos de coartar mi libertad por estar en deuda con alguien que me hubiera podido proporcionar un trabajo. Había tomado una decisión y asumía sus ... (ver texto completo)
Con anterioridad, fueron publicadas en la revista "Abanco. Cosas de Soria". Se encuentran también en la página web soria-goig

Memorias de Martín Pedraza (3)

La despedida

Reflexionando sobre mi futuro, más que probable lejos de la tierra, esperaba impaciente el momento de abandonar definitivamente el cuartel y recuperar mi libertad con la recogida de la ansiada blanca, la cartilla militar de los quintos, salvoconducto para dejar las guardias y los chuscos y cambiar el caqui por la ropa de ... (ver texto completo)
Y vino el verano y, con él, decidí que había llegado la hora de decir adiós al hogar, al paisaje que me era familiar y a un ambiente y a unas costumbres con los que me sentía identificado, para salir en busca de un porvenir en otras tierras lejanas. Sentado en un asiento de tablas del andén de la estación, mientras esperaba el tren bajo la marquesina que me protegía del sol, recordaba otros viajes y otras esperas muy distintos a éste. Como en aquella ocasión en que el tío Alonso venía desde Pamplona ... (ver texto completo)
Con anterioridad, fueron publicadas en la revista "Abanco. Cosas de Soria". Se encuentran también en la página web soria-goig

Memorias de Martín Pedraza (3)

La despedida

Reflexionando sobre mi futuro, más que probable lejos de la tierra, esperaba impaciente el momento de abandonar definitivamente el cuartel y recuperar mi libertad con la recogida de la ansiada blanca, la cartilla militar de los quintos, salvoconducto para dejar las guardias y los chuscos y cambiar el caqui por la ropa de ... (ver texto completo)