E intentaron (los nacionalistas vascos) llegar a un acuerdo, a espaldas de la República, con el Conde Ciano (Galeazzo Ciano), el yerno de Musssolini para firmar una paz unilateral con Franco. Valientes gudaris.
Como decía el L. García en el foro de Deza "Que Dios nos coja confesados". Lo malo es que los de la media luna vienen creciditos a estos paises donde por un falso pudor y un "bájense los pantalones no nos llamen intolerantes" se les consiente muchas cosas. Ah, como diría el inefable imán de Fuengirola en su "hojita mezquital": "Hay que pegarles (a las mujeres) sin dejar huella".
Félix, aquí está otro de la peña que te rinde honores, y aunque no lleva sombrero, se lo quita simbólicamente por el chorro de aire fresco que inyectas en el foro de nuestra capital. Es una gozada.
Habrá que decirte como en la canción aquella: "No pares, sigue, sigue, no pares, sigue, sigue..."
Genial.
"Lo triste no es ir al cementerio, sino quedarse."
Woody Allen
"El pretexto para todas las guerras: conseguir la paz."
Jacinto Benavente
Siento no recordar al autor: "Quien no es comunista a los veinte años no tiene corazón y quien sigue siéndolo a los cuarenta no tiene cabeza."
"Incendiarios al nacer y bomberos al morir" (Longanesi)
Hola, mariángeles, contestando a la pregunta concreta que hacías ayer, puedo indicarte que puedes encontrar "Memorias de Martín Pedraza" en la página soria-goig. com, ahí buscas "Páginas de etnología" (aparece un ratoncito sobre fondo amarillo), pinchas y a la izquierda aparece una columna: "colaboradores", "Pueblo a Pueblo", "Rutas a pie"... "pincha" en "colaboradores" y busca Maderuelo Ortiz, Miguel. Allí están. Si te soy sincero, he tenido que recorrer el camino indicado buscando yo también por ... (ver texto completo)
Ampliando lo anterior, y observando que estás interesada por las cosas de Soria, sobre aquella época aparecieron después dos libros que puedes encontrar todavía en las librerías sorianas: "El sauce llorón", del malogrado Luis Pita, y "Paseo de Portales", de Javier Narbaiza. Ambos pertenecientes a la diáspora soriana. Si bien el primero era no nacido en Soria, siempre la llevó muy adentro. No sé qué tiene Soria que nos llega a las entretelas del alma, independientemente del lugar de nacimiento. Iba ... (ver texto completo)
Sr. Manuel de Soria, gracias por estas memorias que nos hacen viajar en el tiempo. Son de la época de mis padres y aunque no somos de Soria me han gustado mucho. ¿Dónde se pueden leer completas?
Un saludo.
Hola, mariángeles, contestando a la pregunta concreta que hacías ayer, puedo indicarte que puedes encontrar "Memorias de Martín Pedraza" en la página soria-goig. com, ahí buscas "Páginas de etnología" (aparece un ratoncito sobre fondo amarillo), pinchas y a la izquierda aparece una columna: "colaboradores", "Pueblo a Pueblo", "Rutas a pie"... "pincha" en "colaboradores" y busca Maderuelo Ortiz, Miguel. Allí están. Si te soy sincero, he tenido que recorrer el camino indicado buscando yo también por ... (ver texto completo)
hola buenos dias amigos-as de soria, capital
entro por primera vez en este foro, cumpliendo una peticion de un conocido amigo del foro de deza
manuel de soria
esta bien que intentes subir el foro de soria haber si se anima
ya he leido el mesaje que me has dejado aqui, te devuelvo las gracias, y lo dicho, en todo lo que te pueda contestar ya sabes donde estoy
saludos a todos los soriano-as desde MENA DE BABIA
Los numantinos le pegaban a la "celia" (no confundir con ninguna concubina) que era la bebida de los antiguos pobladores de la península Ibérica que se hacía con trigo puesto en infusión, de modo semejante a como se hacen la cerveza o la chicha. Entonces no había control de alcoholemia, como ahora, y los Retógenes & company no perdían los puntos del carné de montar a caballo. Pero el Escipión el Africano no quiso presentar batalla y cuando se acabó la celia, se acabó la rabia. ¡Malditos romanos! ... (ver texto completo)
Plinio dice que la celia es un licor de xugo de semillas en España y llamado cervisia en Francia. Floro dice que los numantinos usaban la bebida celia de xugo de trigo, así llamada de la palabra latina calefacere (calentar). Antonio Ruiz Vega ha escrito un más que interesante libro sobre Numancia "El imperio que no pudo ser. Numancia", que recomiendo.
Los numantinos le pegaban a la "celia" (no confundir con ninguna concubina) que era la bebida de los antiguos pobladores de la península Ibérica que se hacía con trigo puesto en infusión, de modo semejante a como se hacen la cerveza o la chicha. Entonces no había control de alcoholemia, como ahora, y los Retógenes & company no perdían los puntos del carné de montar a caballo. Pero el Escipión el Africano no quiso presentar batalla y cuando se acabó la celia, se acabó la rabia. ¡Malditos romanos! ... (ver texto completo)
Memorias de Martín Pedraza (4)

Era invierno

Un hule con el mapa de la Península en colores cubría la mesa camilla, siendo testigo cómplice de cuantas actividades cotidianas soportaba: el desayuno, los deberes del colegio o las labores de costura de las mujeres de casa; bueno, también de las charlas con el abuelo o sus solitarios de cartas para matar el rato. Otras veces, él mismo servía de entretenimiento en el juego de buscar pueblos y ciudades: Reus, Ponferrada, Calatayud, Ciudad Rodrigo, ... (ver texto completo)
Sr. Manuel de Soria, gracias por estas memorias que nos hacen viajar en el tiempo. Son de la época de mis padres y aunque no somos de Soria me han gustado mucho. ¿Dónde se pueden leer completas?
Un saludo.
En Avenida nos impresionaba a más de uno; todavía hoy somos muchos los que, años después, lo recordamos y lamentamos su demolición. Era un edificio espacioso, magnífico, sin columnas, con un amplio aforo, con empaque y cierto aire de cine de gran ciudad. Pero tanto o más que su amplia sala, el vestíbulo o los caprichos de su decoración, resaltan grabadas en la memoria dos cosas: el penetrante olor, inconfundible, del ambientador, tal vez desinfectante, y la seriedad de los porteros. Aquel penetrante ... (ver texto completo)
Uniformes de acomodadores, de porteros de cine y espectáculos; de bedeles de institutos de enseñanza y organismos públicos; uniformes de botones de banco y de carteros y de taxistas de las grandes ciudades; uniformes de ordenanzas y conserjes de hotel… época de uniformes. Los niños de colegios de frailes y las niñas de colegios de monjas llevaban uniforme. (Ay, aquellas internas de las escolapias y del Sagrado Corazón paseando las tardes de los domingos soleados de invierno en fila de a dos, las ... (ver texto completo)
Fueron pasando los inviernos y aunque, una vez llegados a la pubertad, se nos abrían nuevos horizontes, el vacío, el aburrimiento y la tristeza de los domingos continuaban siendo los mismos, sin que pudiese remediarlo la evasión del cine que se nos ampliaba ahora a las otras salas de la ciudad, adonde ya acudíamos solos, sin la compañía de los padres o los hermanos mayores. Previamente, por las mañanas habíamos recorrido el Collado para ver las carteleras: unas pizarras colgadas en las columnas de ... (ver texto completo)
En Avenida nos impresionaba a más de uno; todavía hoy somos muchos los que, años después, lo recordamos y lamentamos su demolición. Era un edificio espacioso, magnífico, sin columnas, con un amplio aforo, con empaque y cierto aire de cine de gran ciudad. Pero tanto o más que su amplia sala, el vestíbulo o los caprichos de su decoración, resaltan grabadas en la memoria dos cosas: el penetrante olor, inconfundible, del ambientador, tal vez desinfectante, y la seriedad de los porteros. Aquel penetrante ... (ver texto completo)