Como profesor, creemos que, salvo algún malvado intoxicado por la pasión política, todos los que fueron sus alumnos –uno de los autores del libro lo fue- guardarán de don Juan Antonio Gaya un agradecido recuerdo. Porque fue un profesor paciente, comprensivo, tolerante y extremadamente cordial.
La preocupación del doctor Gaya por la política, era en él una constante desde mucho antes de advenir la República. Ya en 1922 fue concejal del Ayuntamiento de Soria y, más tarde, ya en el periodo republicano ... (ver texto completo)
La preocupación del doctor Gaya por la política, era en él una constante desde mucho antes de advenir la República. Ya en 1922 fue concejal del Ayuntamiento de Soria y, más tarde, ya en el periodo republicano ... (ver texto completo)
Progreso dentro de la paz, pregonaba Gaya; esa paz que tan cruelmente fue erradicada al producirse la sublevación. Ya hemos visto que el doctor Gaya permaneció hasta el último momento al lado de las instituciones republicanas y junto con el diputado que representaba a su partido. Invitado por Iluminado Beltrán fue a tomar café a casa de éste, la noche del día 20 de julio de 1936, junto con Hergueta y otros amigos leales a don Benito Artigas Arpón; después asistió a la última reunión en el Gobierno ... (ver texto completo)