El Lázaro, la república por antonomasia de la bebienda, como la definí en "Memorias de Martín Pedraza". No creo que haya ningún soriano que se precie que no haya entrado alguna vez en su vida en la taberna más antigua de Soria, fiel a su línea de siempre. Quien no lo haya hecho debería estar castigado por ley, borrado del padrón muinicipal y desterrado de Soria... hasta que, arrepentido, enmendase su yerro.
En el Lázaro compartimos barra, cariñenas, tintos y las limonadas de Semana Santa, normalmente ... (ver texto completo)
En el Lázaro compartimos barra, cariñenas, tintos y las limonadas de Semana Santa, normalmente ... (ver texto completo)
Y es que la taberna del Lázaro debería ser declarada BIC (bien de interés cultural) o que tome nota la Unesco y se moje, porque no puede imaginarse Soria sin ella. Ya perdimos lugares castizos -dos coss tiene Soria que no tiene Navarra, las fiestas de San Juan y la tasca del Mandarria- como aquel Ventorro, la casa Félix, en la Plaza de Abastos, algunos bares del Tubo... y no podemos perder el último refugio sentimental del alterne.
Gracias Pepe, por mantenerte al pie del cañón.
Gracias Pepe, por mantenerte al pie del cañón.