En el mirador que se ve allá arriba del todo, tenía el pajar y la era el tio Vitorico. La parte superior del pajar o sea el piso de arriba se aprovechaba como palco haciendo con ello que esta plaza de toros sea tan original. Estas son la cosas que hay que guardar en los pueblos para que sirvan a las generaciones venideras de muestra de la cultura que enriqueció a nuestros antepasados. Lo digo porque ya se va viendo que las ruinas lo invaden todo y que sin tardar veremos, si nadie lo cuida, otra desgracia más. Eso a los políticos que hay en Madrid les trae si cuidado. Todo el dinero a las ciudades, que estén bien bonitas y tengan grandes carreteras; pero a los pueblos que se los trague la tierra. Amen.