Centro médico
Gracias Manuel por tu intervención. En primer lugar quiero rectificar una falta de ortografía que, como tú dices, nos pasa por hacer las cosas "en vivo y en directo". La palabra correcta es "bagaje" con b y no con v, como había escrito. Como rectificar es de sabios, quizás sea este el único método de acercarme a la sabiduría. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices, por lo tanto no tengo nada que matizar. Pero como somos diversos, tenemos la obligación de respetar otras opciones. Por otro lado existe una ley de Newton, que dice más o menos que "a toda acción se opone una reacción igual y de sentido contrario". Ya sabemos que la física tiene poco que ver con el tema que nos ocupa, pero sirve para comprender de una forma gráfica, la reacción de las gentes y los pueblos ante acciones poco inteligentes de imponer un pensamiento uniforme. Hay personas que lo aceptan y otras que reaccionan en sentido contrario. Por otro lado también sabemos que hay quien se dedica "a mear fuera del tiesto", son reaccionarios a los que se les puede aplicar, con más motivo, la citada ley. Dicho esto, que cada cual opine como mejor le parezca.

Un abrazo ... (ver texto completo)
En Suecia se mantiene el arbolito adornado y con luces hasta 20 días después de la celebración de Navidad.
Con motivo de la colocación del árbol se han cometido, y supongo que se siguen cometiendo, verdaderas atrocidades ecológicas. En la ciudad donde vivo hasta tuvo que intervenir la guardia civil hace unos años porque los desaprensivos, en vez de ponerlo de plástico o comprar los que la Agencia de Medio Ambiente ponía a disposición de los ciudadanos, aunque puede que fueran gratis, no sé, se dedicaban a cortar los ejemplares jóvenes del monte. Tratarlos de energúmenos sería generoso, por lo poco.
Un ... (ver texto completo)
En Suecia se mantiene el arbolito adornado y con luces hasta 20 días después de la celebración de Navidad.
La otra historia data de finales del siglo XIX. Un grupo de ciudadanos, molestos por la decisión del alcalde de Madrid, José Abascal, de cobrar a todos aquellos que quisiesen salir a recibir a los Reyes Magos provocó que el pueblo se quedase sin la callejera fiesta y buscase una alternativa. La encontraron el día de Nochevieja, congregándose en la Puerta del Sol para comer uvas con la intención, dicen, de ridiculizar a los nobles que en tan señalada noche del año ingerían uvas y bebían champán amansalva. ... (ver texto completo)
En cuanto a la razón por la que se come una docena de uvas y no más o menos, tampoco hay consenso. Unos dicen que simbolizanlos meses del año y otros, más prosaicos, que es una por cada campanada, sin más. El caso es que cada 31 de diciembre la estampa se repite, aunque en los últimos años la tradición ha perdido parte de su malvado encanto. Las uvas ya no son lo que eran. Peladas y sin pepitas es mucho más sencillo cumplir con el ritual. Eso sí, que nadie se olvide de pedir un deseo por cada una ... (ver texto completo)
La más extendida asegura que el hecho de tomar uvas el día de Nochevieja se remonta a 1909, año en el que los agricultores españoles se encontraron con un excedente de cosecha considerable. Para darle salida decidieron propagar la leyenda de que comer este fruto daba buena suerte y, desde entonces, todo aquel que quiera entrar en el próximo año con buen pie debe cumplir con el ritual.

Un abrazo.
La otra historia data de finales del siglo XIX. Un grupo de ciudadanos, molestos por la decisión del alcalde de Madrid, José Abascal, de cobrar a todos aquellos que quisiesen salir a recibir a los Reyes Magos provocó que el pueblo se quedase sin la callejera fiesta y buscase una alternativa. La encontraron el día de Nochevieja, congregándose en la Puerta del Sol para comer uvas con la intención, dicen, de ridiculizar a los nobles que en tan señalada noche del año ingerían uvas y bebían champán amansalva. ... (ver texto completo)
Por qué se toman uvas el día de Nochevieja al son de las campanadas de medianoche?
Todos los años la misma historia. La misma imagen. Cuando se acercan las doce de la noche del 31 de diciembre, la familia al completo se agolpa alrededor de la televisión, expectante, nerviosa, armada con 12 uvas y dispuesta, este año sí, a comérselas todas. Pero, ¿por qué se toman uvas el día de Nochevieja al son de las campanadas de medianoche? ¿Por qué 12? Toda tradición tiene una explicación y ésta, en concreto, ... (ver texto completo)
La más extendida asegura que el hecho de tomar uvas el día de Nochevieja se remonta a 1909, año en el que los agricultores españoles se encontraron con un excedente de cosecha considerable. Para darle salida decidieron propagar la leyenda de que comer este fruto daba buena suerte y, desde entonces, todo aquel que quiera entrar en el próximo año con buen pie debe cumplir con el ritual.

Un abrazo.
Las doce uvas de la suerte es una costumbre reciente, nacida en el primer tercio del siglo XX.

Una forma de dar salida a las uvas de la zona española del sur del Mediterráneo.
Por qué se toman uvas el día de Nochevieja al son de las campanadas de medianoche?
Todos los años la misma historia. La misma imagen. Cuando se acercan las doce de la noche del 31 de diciembre, la familia al completo se agolpa alrededor de la televisión, expectante, nerviosa, armada con 12 uvas y dispuesta, este año sí, a comérselas todas. Pero, ¿por qué se toman uvas el día de Nochevieja al son de las campanadas de medianoche? ¿Por qué 12? Toda tradición tiene una explicación y ésta, en concreto, ... (ver texto completo)
La existencia de tres Reyes Magos data del siglo VI d. C. Melchor, que representa a los europeos, ofreció al Niño Dios un presente de oro que atestigua su realeza. Gaspar, representante de los semitas de Asia, cuyo bien más preciado es el incienso, lo ofreció al Niño como símbolo de su divinidad. Y por último, Baltasar, negro y con barba, se identifica con los hijos de Cam, los africanos, que entregan la mirra, en alusión a su futura pasión y resurrección.
Los cotillones de Nochevieja empezaron a organizarse en restaurantes franceses a principios del siglo XX
9. La lámpara del demonio. Los accidentes familiares son un clásico a la hora de contar anécdotas. En casa de Liizeth, unas navidades a una de sus tías le dio por bailar y en su desenfrenado contoneo se llevó por delante una lámpara que le dio de lleno en la cabeza de la protagonista (entonces sólo una niña). Mientras ella se lamentaba de los chichones causados por el golpe en un rincón, todos reían ante la reacción de la abuela. La lámpara era suya, se la acaban de regalar y ya no podría disfrutarla.

Un ... (ver texto completo)
10. Si bebes, no dejes culines. El protagonista de esta anécdota tenía sólo nueve años cuando tuvo su primera resaca navideña. Después de los brindis, los adultos dejaron sus copas de brandy a medio vaciar y el pillastre se dedicó a beberse todos los restos. El resultado fue una borrachera tremenda con el consiguiente escándalo en la familia. Así que señores, aprendan de los errores ajenos y vigilen a sus niños o, al menos, apuren sus copas.

Un abrazo.
8. La intención es lo que cuenta. No hay nada peor que meterse en el cine a ver una película la tarde de Reyes y al salir darse cuenta de que se te olvidó enviar una de las cartas. Y, encima, era la de la abuela. "Rápido, hay que encontrar una solución". Y la solución fue una planta, muy bonita eso sí y envuelta con mucho, mucho mimo. Seguro que a la abuela le gustó, aunque aún sigue preguntándose porque los Reyes le trajeron una planta si ella había pedido unos zapatos nuevos.

Un abrazo.
9. La lámpara del demonio. Los accidentes familiares son un clásico a la hora de contar anécdotas. En casa de Liizeth, unas navidades a una de sus tías le dio por bailar y en su desenfrenado contoneo se llevó por delante una lámpara que le dio de lleno en la cabeza de la protagonista (entonces sólo una niña). Mientras ella se lamentaba de los chichones causados por el golpe en un rincón, todos reían ante la reacción de la abuela. La lámpara era suya, se la acaban de regalar y ya no podría disfrutarla.

Un ... (ver texto completo)
Infiltrado. A veces, hay que tener cuidado con los regalos que se les hace a los niños. A Miguel un año Papá Noel le trajo unos walkies talkies y se pasó las fiestas espiando a toda la familia. No tenía más que colocar uno en una habitación y esconderse en otra para escuchar. Ahora, es periodista.

Un abrazo.
8. La intención es lo que cuenta. No hay nada peor que meterse en el cine a ver una película la tarde de Reyes y al salir darse cuenta de que se te olvidó enviar una de las cartas. Y, encima, era la de la abuela. "Rápido, hay que encontrar una solución". Y la solución fue una planta, muy bonita eso sí y envuelta con mucho, mucho mimo. Seguro que a la abuela le gustó, aunque aún sigue preguntándose porque los Reyes le trajeron una planta si ella había pedido unos zapatos nuevos.

Un abrazo.
Las doce uvas de la suerte es una costumbre reciente, nacida en el primer tercio del siglo XX.

Una forma de dar salida a las uvas de la zona española del sur del Mediterráneo.
6. El mejor amigo del hombre. Seguimos con anécdotas relacionadas con la comida. Esta vez el pavo tampoco llegó a la mesa, pero no fue porque les diese pena o por gula humana, sino más bien por el voraz apetito del perro, que esperó pacientemente hasta que la receta estuvo completa y se lo comió en un descuido de los dueños. Esa noche, en casa de Laura cenaron ponche con tequila y ensalada rusa mientras de reojo miraban como el perro ser relamía tras devorar el suculento pavo.

Un abrazo.
Infiltrado. A veces, hay que tener cuidado con los regalos que se les hace a los niños. A Miguel un año Papá Noel le trajo unos walkies talkies y se pasó las fiestas espiando a toda la familia. No tenía más que colocar uno en una habitación y esconderse en otra para escuchar. Ahora, es periodista.

Un abrazo.
(NAVIDEÑAS)
Pues sí, es bueno compartir con los paisanos. Hoy no voy a coger cosas de mi propia despensa, pues necesitaría mucho tiempo, del que ahora no dispongo. Luego, tal vez.

El primer sorteo de la Lotería de Navidad se celebró en Cádiz (España) en 1812.