Los Padres de la Patria, como ya han resuelto los graves problemas políticos, los económicos, el paro, etc, etc, ahora, sentados en su poltrona, cobrando sus sueldos millonarios y, muchos de ellos, trincando lo que pueden, se dedican a debatir el futuro de la
fiesta nacional en
Cataluña. Esto me recuerda el cuento de aquel
médico que, sorprendido haciendo solitarios, le preguntaron el porqué se dedicaba a matar el tiempo, a lo que él respondió: porque ya no me quedan pacientes que matar.
No hay
... (ver texto completo)