ERAN DÍAS DE SUBIR A LOS CASTILLOS DE SORIA
Soplaban vientos de norte, aquel día de Santiago, mi juventud de resorte, sin verme nunca cansado. Fui subiendo los Castillos que Soria tiene olvidados, Calatañazor, con Gormaz fueron lugares soñados. Me pase por Caracena, El Burgo le tuve al lado, Langa de Duero y San Leonardo. Luego Berlanga de Duero, con su Castillo en el alto, un tal Tovar fue su dueño, que ya no puede cuidarlo. Hoy quisiera recordarlo, mientras la conciencia grita, con este virus ... (ver texto completo)
Soplaban vientos de norte, aquel día de Santiago, mi juventud de resorte, sin verme nunca cansado. Fui subiendo los Castillos que Soria tiene olvidados, Calatañazor, con Gormaz fueron lugares soñados. Me pase por Caracena, El Burgo le tuve al lado, Langa de Duero y San Leonardo. Luego Berlanga de Duero, con su Castillo en el alto, un tal Tovar fue su dueño, que ya no puede cuidarlo. Hoy quisiera recordarlo, mientras la conciencia grita, con este virus ... (ver texto completo)