Ese era el bar Silencio, aunque no es el nombre más apropiado para estos establecimientos, donde hay de todo menos silencio. El Palacio de los Condes de Gómara hoy es la sede de los juzgados, pero antes era una amalgaba formada por el comentado bar, el cine Proyecciones, que sólo abría los domingos para los críos, la emisora del Movimiento, la Oje y Falange, un salón de exposiciones...