todos los que nos paseamos por esta pagina y degustamos el buen manjar que nos ofrece Alejandro, tenemos la opción de acogernos a ese fatal realismo que alude en su escrito, lo digo porque por muy mal que nos veamos siempre podemos volver al pueblo, donde estoy segura que nos adaptaremos, lo llevamos en los genes, y que seremos acogidos por los que allí se amurallan y compartirán con nosotros huerto y calor. somos muy afortunados, porque sobre la casa del pueblo no pesan hipotecas ni otras cargas, ... (ver texto completo)