Ahora se puede caminar por el casco urbano del pueblo con zapatitos nuevos aunque llueva o con deportivas aunque nieve, salvando los dias en que esta materia blanca, bucólica para muchos, cuaje mucho. Sí remontamos unos veintí- pocos años atrás, las calles eran de barro por lo que un elemento de la indumentaria de toda persona eran las botas de goma. Para l@s chaval@as ponerse las botas era en sí mismo una diversión ya que te permitía chapotear en los charcos los dias lluviosos, te daban poderío ... (ver texto completo)