Ya ves, Félix, lo que ha dado de sí esta noche lo de la lengua de Cervantes. La mujer nos merece todo el respeto que se merece, y aún más, (y con hechos) aunque alguna despistada si lee al Celtíbero y a éste habrá juzgado equivocadamente. Lo que me parece mezquino es que se quiera imponer una forma de hablar absurda. Fíjate, si va uno y se obsesiona con esto y va al carnicero y le tiene que decir: ¿Tienes carne de cerdo o cerda? ¿De conejo o coneja? ¿O de pollo o p...? El fondo de respeto es lo que ... (ver texto completo)
Todo lo comentado el otro día no quita ni un ápice al hecho de que han existido, y existen, muchas connotaciones machistas en nuestro lenguaje y no sólo no habrá que reforzarlas nunca más sino irlas dejando de lado. Pero sin caer en el absurdo, ni sacar las cosas de contexto. Es bueno que se haga una reflexión sobre ciertas expresiones que hay que desterrar, por lo que suponen de ninguneo o desprecio de la mujer, pero sin caer en el absurdo en que caen algunas, y también alguno, como las miembras y las jóvenas que, por lo ridículo de su postura, consiguen lo contrario de lo que pretenden, ese respeto y cambio de mentalidad tan necesarios. Más de uno seguiremos usando los genéricos cuando venga el caso y haremos la desagregación cuando sea oportuno. Sin complejos ni demagogias, de las que no necesitamos. ... (ver texto completo)