UNA TARDE DE TORMENTA EN LA LAGUNA NEGRA
Hace ahora cincuenta años, que en aquel mes de julio el día de Santiago, estando de excursión en La Laguna Negra, sobre las tres y media de la tarde, se inició una tormenta con rayos y truenos, cuando estábamos comiendo en la zona de La Pradera, era una de esas tormentas que te dan miedo, enseguida nos metimos en los coches, que entonces dejaban subir sin restricciones hasta arriba del todo, no fue mucha la lluvia, si el sonido de aquellos truenos que se ... (ver texto completo)
Jesús, el pintor

En aquellos años en los que estaba de moda ser de ciudad o vivir en una ciudad, cuánto más grande mejor, había algunos que ya viajaban en dirección contraria.
Jesús era uno de ellos. Buscaba la esencia de la vida, de esa vida que siempre es un cúmulo de pequeñas cosas. Buscaba un lugar tranquilo en el que vivir, lejos de la hipocresía y la grandilocuencia urbanas. Buscaba un rincón al que darle su propia personalidad. Buscaban un lienzo limpio, virgen, en el que fueran suyos ... (ver texto completo)
Ricardo, de Corazón

Ricardo, de Corazón

Poco a poco, sin apenas darnos cuenta, nos fuimos queriendo. Poco a poco, sin apenas darnos cuenta, fuimos abandonados nuestros pedestales en los polos, nos acercamos, y sin otra palabra más allá de un signo de reconocimiento, creamos entre los dos nuestro propio espacio de bienestar emocional. Una sala de estar en la que sólo estábamos cuando coincidíamos. Ninguno llamaba a la puerta antes de entrar. Entre nosotros, Ricardo, no existían los compromisos, ... (ver texto completo)
Ricardo Poza. Una fuente de luz.

Por suerte, en este mundo hay personas que viven y se mueven rodeadas de luz, personas que transmiten ese resplandor, aunque ellos no lo sepan, y no hagan nada para vivir en el epicentro de esa brillantez.
Ricardo Poza, “el Pozita” para los que hemos tenido el placer de disfrutar de su presencia, era una de esas personas que se mueven rodeados de un halo permanente, un rayo que parece eterno, y que él se encargaba de mantener siempre encendido a través de su ... (ver texto completo)
Cuando un día cualquiera, de cualquier verano de los agostos del otro siglo, me levantaba a las doce, o a la una de la tarde, Antonino ya había dado dos vueltas al mundo, a ese universo particular que se había creado desde pequeño en Blacos.
Se levantaba al alba, y antes de que se desperezaran los primeros rayos de sol Antonino ya estaba de visita en el Molino Somero, en casa de algunas truchas conocidas y con la que había quedado la tarde anterior. Después se acercaba hasta la Ribera a intentar ... (ver texto completo)
Pongamos que hablo se Martín

Hay que tener una edad abundante y haber soportado muchos soles inclementes de los veranos de Blacos para saber quién era Martín. Puedo decir que era el marido de Carmen, y muchos os quedaréis igual. Si añado que era el padre de Juan Ángel, Nieves y Pablo, seguro que unos cuantos más se acercan a recordarlo. Probablemente ayude un poco más el saber que era cuñado de Sixto, Mariano, Isidro… y que era un fijo en aquellos veranos mágicos de los ochenta, de los noventa…Tampoco ... (ver texto completo)
Gracias Alejandro por las palabras de recuerdo de mi padre...
La verdad es que hace muchos años que ya no iba a Soria, primero por atender a su mujer, y más tarde por temas de salud.
Esto no quita los buenos recuerdos de Blacos. Nuestras visitas a casa de Mariano/Pepa solían coincidir muchas veces con época de cosecha... lo que quería decir que a mis padres les tocaba una labor de ayuda... esto no quita que también había momentos de disfrute, más si cabe coincidiendo también las fiestas. Mi madre ... (ver texto completo)
Pongamos que hablo se Martín

Hay que tener una edad abundante y haber soportado muchos soles inclementes de los veranos de Blacos para saber quién era Martín. Puedo decir que era el marido de Carmen, y muchos os quedaréis igual. Si añado que era el padre de Juan Ángel, Nieves y Pablo, seguro que unos cuantos más se acercan a recordarlo. Probablemente ayude un poco más el saber que era cuñado de Sixto, Mariano, Isidro… y que era un fijo en aquellos veranos mágicos de los ochenta, de los noventa…Tampoco ... (ver texto completo)
REFRANES QUE SE OYEN EN ENERO
Los vientos de enero llaman al brasero,
El mes friolero es el mes de enero.
La nieve en enero siempre nos da enredo.
Enero y febrero helado el sendero.
El frío agorero siempre es pendenciero.
El Sol en enero es Sol embustero.
La nieve volando por el mes de enero, dejara
temblando al titiritero.
Las noches de enero son tiempo fulero. ... (ver texto completo)
holiiiiii
Dinos algo de Soria, que no explicas nada, y tiene esa provincia muchas maravillas de la Naturaleza, con sus pinares y su Río Duero. sin olvidarnos de La Laguna Negra y de Machado.
holiiiiii
CUANDO MACHADO ESTA EN TU MEMORIA
Cuando buscas cierta historia
por las faldas del Urbión,
comprendes que tu memoria,
da aquel hombre su razón.

Entre pinos fabulosos
que quieren mirar al cielo,
vives momentos dichosos
en aquel precioso suelo. ... (ver texto completo)
SI QUIERES SUBIR A LA LAGUNA NEGRA
Los pinos serán testigos
de sus blancuras de nieve,
que jamás buscan castigos
y saben que allí conviene.

Pinos que parecen velas
con sus ramas verdecidas,
lugares que te consuelan
en las tardes elegidas. ... (ver texto completo)
PASAR POR VINUESA DE LARGO
Cuando pisas en Vinuesa
sin querer pasar de largo,
su pinar nunca te pesa
ni piensas en un embargo.

Algo mágico nos brinda
sin ser su presente amargo,
aunque siempre en su salida
nunca notes un recargo. ... (ver texto completo)
Ismael, el Rey de la canción del verano

Hay pérdidas que duelen más que el dolor. Desapariciones que en su camino dejan el alma llena de cicatrices, con rasguños que se instalan en las entrañas y se alimentan de nostalgia, de pena y de tristeza eterna. Son los síntomas de una despedida.
Son también el principio de otros muchos sentimientos que me provocan el adiós de mi tío Ismael. Ese Isamel que era como la canción del verano de aquellos agostos interminables, que siempre incluían en su programa ... (ver texto completo)
Nieves para alimentar al padre Duero, que después de un largo recorrido y recogida de aguas a lo largo del mismos, llegarán al Atlántico por la ciudad portuguesa de Oporto.