BLACOS: Jesús, el pintor...

Jesús, el pintor

En aquellos años en los que estaba de moda ser de ciudad o vivir en una ciudad, cuánto más grande mejor, había algunos que ya viajaban en dirección contraria.
Jesús era uno de ellos. Buscaba la esencia de la vida, de esa vida que siempre es un cúmulo de pequeñas cosas. Buscaba un lugar tranquilo en el que vivir, lejos de la hipocresía y la grandilocuencia urbanas. Buscaba un rincón al que darle su propia personalidad. Buscaban un lienzo limpio, virgen, en el que fueran suyos los primeros trazos que dibujaran el arte más genuino de la verdad. Se tenía, al principio, la imagen de que era uno de esos bohemios de Valle Inclán, que ya lo habían vivido todo y que ahora se refugiaban en la sencillez de esos pueblos cada día venidos a menos, sin ruido, sin abundancia, limpios, genuinos y amables para cualquiera que aspirará a deleitarse con la tranquilidad que se había instalado en ellos. (completo en fuentenegrilla. blogspot. com)