Pues parece ser que los dueños de lo ajeno han hecho acto de presencia en el
pueblo y por lo que me comentan dos han sido las
casas afectadas.
Parece que cosas como estas nunca pueden pasar en un pueblo como el nuestro, pero mira, pasan, así que habrá que empezar a tener más cuidado de cómo dejamos las
puertas, aunque si van a por uno... dará igual como las dejemos.
Saludos