“Atrapar al ladrón”
Los conocidos habitantes de las regiones de Falsio y de Sincerio (tan maniáticamente mendaces los primeros como veraces los segundos) tenían, entre otras muchas cosas comunes, una despensa de víveres en la que almacenaban reservas para el
invierno. Diariamente la guardaban cuatro vigilantes, que podían ser de una sola de las regiones o de ambas. Un par de supervisores hacían, también a diario, recuento de los víveres: en una de esas inspecciones se encontraron con que la miel
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