¿De nuevo? Desde luego es una pena que en un pueblo tranquilo pasen estas cosas.
No ha sido en el pueblo, los acontecimientos han transcurrido en Arévalo, concretamente a la puerta del cementerio, pero si han sido gentes descendientes de TOLOCIRIO los afectados, y tienes mucha razón, es una pena la impotencia y rabia que se siente al ver que nada se puede hacer.