EN TORNO A BALISA

Vine a llenar el alma
de este encanto especial
que se siente desde la roca
más característica del lugar.
No hay llenado como el materno,
caleidoscopio que mejor mide y ve,
eclipsado por un pulso natural
bajo el cielo surcado por águilas ... (ver texto completo)
Hace unos cuantos años, en la escuela de mis nietos, nos propusieron a unos cuantos abuelos que diéramos, de una manera ocasional, unas charlas a los niños de diferentes cursos y edades sobre nuestras vivencias, profesiones y experiencias de vida. La idea tuvo mucho éxito y lo que se programó de manera esporádica se convirtió en algo habitual de cada curso académico. Por lo que a mí se refiere, explicó a los chavales temas de mi profesión, aventuras, "batallaras de mili" recuerdos de la infancia ... (ver texto completo)
Estupendos los comentarios MUCA. Un fuerte abrazo.
En los veranos de los años 50 era frecuente ir con la familia y amigos a pasar un día al río. Se solían aprovechar fiestas como el 18 de Julio, Santiago, que se acababa la trilla u otro motivo. Normalmente íbamos al puente de madera donde había una pradera con buenas sombras y el río, aunque con poca corriente, tenía dos o tres pozas que permitían bañarnos y remojarnos bien, pasando un día de lo más divertido. El viaje lo hacíamos en carro y nada más llegar nos poníamos a coger cangrejos pata la ... (ver texto completo)
FERNANDO no te separas de la barra un abrazo
bar la oficina
Aunque pequeña me ves
soy muy grande como ermita
pués el SEÑOR que me habita
tiene ADANERO a sus pies

y otorga al que solicita
si pide con interés
aquello quem necesita
¡y no lo olvides después!
es mi pueblo
Por estas fechas empezaban las labores de la siega en Adanero. Normalmente llegaban los mismos segadores del año anterior al menos el mismo capataz que era el responsable de su cuadrilla. Si no recuerdo mal, por San Pedro había una "feria" de contratación de segadores en Ávila, se hacía en " El Chico" y se acababan de completar las cuadrillas si era preciso. Tenían fama de buenos segadores los gallegos pero había un peligro, si la siega se atrasaba, al final corrían tanto para estar en su tierra ... (ver texto completo)
Yo recuerdo que tal día como hoy se encendían por las noches pequeñas hogueras a la puertas de las casas, ¡que pena! ya desaparecida esta costumbre tan bonita.
Y saltábamos sobre ellas, de uno en uno, o cogidos de la mano
Javier García, tiene una página en internet donde presenta un trabajo y en su página 9 puede leerse: “Este año 2013, se cumple el 25 Aniversario desde que la Comunidad de la Ciudad y Tierra de Segovia, realizó la entrega de estas piedras en 1988 a los pueblos asociados a un Sexmo.
Según el pensamiento de algunos miembros de la institución, estas piedras simbolizan a la Ciudad de Segovia. Unas piedras de granito rosa, talladas por manos de canteros experimentados que dieron una forma de canal a estos ... (ver texto completo)
EL CORAZÓN DE BRONCE
De José Antonio Abella, autor de este poema que sigue y del monumento a la Trashumancia en unas de las rotondas de Segovia.

Somos hijos de héroes que nunca conocieron
su condición de héroes. De hombres que escribían
epopeyas anónimas. De sencillos pastores
que cruzaban montañas con pasos de gigante.
De ellos descendemos. Par3cían de bronce
pero eran de carne, de la materia terca
del dolor y los sueños. Sentían la fatiga, ... (ver texto completo)
Soñé con la poesía y vi Balisa,
pensé podía estar ebrio de inconsciencia,
respire hondo y fui a la adolescencia,
emergió una luz y una sonrisa

esa luz me cegó y me ahogué en su brisa,
vi el Botón, descerrajé la ciencia,
¿cómo un vegetal con tanta carencia
puede en la roca vivir, quién le guisa
... (ver texto completo)
Yo recuerdo que tal día como hoy se encendían por las noches pequeñas hogueras a la puertas de las casas, ¡que pena! ya desaparecida esta costumbre tan bonita.
De Tiñosillos no sólo iban a Adanero a vender "cisco" para el brasero, y cargas de leña, también lo hacían con cántaros, "pucheros de barro" para la lumbre baja y botijas para vino. De dar porrazos a los cántaros con el" carretillo" mas de uno se rompía o en el mejor de los casos se agrietaba y con lañas de alambre y cemento se intentaba reparar. Del mismo pueblo venían a vender piñones: "de leche" digamos que eran piñones sin madurar y ya secos con la cascara abierta. Solían venir algunos domingos ... (ver texto completo)