Esta fotografía me recuerda las veces que mi madre nos comentaba lo mucho que le gustaba ir al baile que todos los domingos y festivos o, cuando se diera la oportunidad, se celebraban en los salones que a esos efectos existían en la carretera.
El baile era una de las pocas diversiones que tenían los jóvenes de la época y su atracción era fascinante para todos ellos. Pero no siempre se podía ir. Los inconvenientes venían siempre por el cumplimiento de las obligaciones que a cada cual le correspondían ... (ver texto completo)
El baile era una de las pocas diversiones que tenían los jóvenes de la época y su atracción era fascinante para todos ellos. Pero no siempre se podía ir. Los inconvenientes venían siempre por el cumplimiento de las obligaciones que a cada cual le correspondían ... (ver texto completo)