Don Juan, hijo primogénito de los Reyes Católicos, tuvo una corta vida, asediada por numerosas enfermedades. Su temprana muerte en
Salamanca a la edad de 19 años dejó el trono a merced de las intrigas y confabulaciones que se sucedieron después de la muerte de Isabel la Católica. Estuvo casado con Margarita de
Austria, a quien la leyenda atribuye su muerte por su desmesurada pasión en los asuntos carnales.