Un saludo a todos los de mi quinta: a Cristi, Ramona, Carmen "la de Bilbao", Bego, Helena, Jose "el ministro", Mariano... Y por supuesto a mis hermanas Emilia y Mª luz. Los
veranos en
Peromingo son inolvidables. Lo han sigo para mí, y lo son ahora para mis hijos, que esperan con ansiedad que lleguen las vacaciones para poder volver a la
plaza, al
puente, a las peñas, a la
charca... En fin, a todos los
rincones de este maravilloso
pueblo.