Vayamos con el primero de ellos.
¡Cagüeeen...!. Yo, con perdón, que me creía liberado ya de todos los "sambenitos" que por esos lares me han colgado, ¡mira por donde...!, mi buen
amigo JOM, investido, eso sí, de pomposo y sonoro pseudónimo de rica fonética anglófila, afición ésta que, por otra parte, está muy de moda últimamente por estos lares ("aiwa", "jonatham", "povedaciti", povedawuin", "cristiam", "kitti" etc. etc.), aunque a mí me suene todo ello a solemne "cursilada", reconozco humildemente
... (ver texto completo)