Cuando alguien querido o conocido muere y las circunstancias te impiden ir a despedirlo, sientes un vacío y una angustia enormes. Sales a la calle, deambulas y lo único que puedes hacer es buscar recuerdos e imágenes de aquél a quien no volverás a ver más. Estoy en Logroño y por trabajo no puedo ir a Aldeaseca, pero desde aquí lo único que puedo hacer es transmitir mi pena y cariño a toda la gente de mi pueblo, porque esta pérdida es de todos. Para su hijos, esposo, nietos y demás familia, los que ... (ver texto completo)