Ni se trata de una broma, ni han arruinado nada, ni se debe pensar en la opinión que pudo haber tenido un cantero del s.XV. Siguiendo y respetando una muy antigua
tradición, los canteros de hace aprox. 15 años pidieron previamente - y se les permitió - dejar su impronta a modo de firma o autógrafo, del mismo modo que se ha hecho durante muchos siglos. Esto es, se liberaba a los canteros talladores para que realizaran una pequeña talla a su gusto y discreción, prácticamente sin restricciones en
... (ver texto completo)