La obra del
claustro se inició hacia 1533 y se concluyó en 1544. Su autor fue Fray Martín de Santiago, religioso de este
convento. En la parte baja tiene 20
arcos renacentistas, pero tratados al estilo
gótico tardío; cada
ventanal está dividido por tres maineles con
capiteles angulares tallados con grutescos, monstruos, putti, etc.
La
bóveda de crucería, de estilo gótico tardío, está construida a base de nervios sencillos que arrancan de ménsulas decoradas hasta llegar a entrelazarse.