Las cerezas, los pendientes de cerezas. Alegría de su color cálido y, siempre me pillaban con la boca llena. Me encantan tanto las cerezas..
Los últimos días de mi madre, allá en la residencia; fueron alegres y dulces. Había en el patio un jardín con su fuente y, guardaban la pila de un lavadero (una hermosa poza) sembrada de fresas allá en un lugar sombrío; apartado de los corredores que se cruzaban y nos conducían bajo las sombras de unos avellanos unas veces y otras rozando con nuestras cabezas ... (ver texto completo)
Los últimos días de mi madre, allá en la residencia; fueron alegres y dulces. Había en el patio un jardín con su fuente y, guardaban la pila de un lavadero (una hermosa poza) sembrada de fresas allá en un lugar sombrío; apartado de los corredores que se cruzaban y nos conducían bajo las sombras de unos avellanos unas veces y otras rozando con nuestras cabezas ... (ver texto completo)