Al principio de la llegada de los romanos a la Península, la mayoría de los hispanii eran considerados peregrinos por lo que el dcho romano solo se aplicaba a sus propios ciudadanos que se trasladaban a España (comerciantes, soldados, funcionarios) y de forma excepcional se concedía la ciudadanía romana como recompensa u honor a miembros de la aristocracia indígena. (El íbero Moericus fue el primero).
También en ocasiones se concedía de forma colectiva como ocurrió en el año 89 a. C. por Cneo Pompeyo ... (ver texto completo)
También en ocasiones se concedía de forma colectiva como ocurrió en el año 89 a. C. por Cneo Pompeyo ... (ver texto completo)