La organización municipal en la Baja Edad Media, debido a la imposibilidad de celebrar las asambleas con los cada vez más numerosos vecinos, y a la complejidad que fue adquiriendo el municipio como institución, asistió a la sustitución del concejo abierto por un concejo cerrado que absorbería definitivamente las competencias de aquél y que se haría representar por una corporación llamada Cabildo o ayuntamiento cuyo control fue objeto de las apetencias de los monarcas, de los nobles y de las propias ... (ver texto completo)