IV
Marcha el tren tan seguido, tan seguido,
como aquel que patina por el hielo;
y en confusión extraña,
parecen confundidos tierra y cielo,
una mezcla de sueño y de montaña,
pues cruza de horizonte en horizonte
por la cumbre y el llano,
ya la cresta granítica de un monte, ... (ver texto completo)
Marcha el tren tan seguido, tan seguido,
como aquel que patina por el hielo;
y en confusión extraña,
parecen confundidos tierra y cielo,
una mezcla de sueño y de montaña,
pues cruza de horizonte en horizonte
por la cumbre y el llano,
ya la cresta granítica de un monte, ... (ver texto completo)