Esta foto ha evocado recuerdos de mi infancia; cuando las abuelas eran abuelitas e iban a recogerse y rezar durante una hora en su visita particular al Santísimo; cuando se celebraban bodas, comuniones y bautizos en estya sencilla iglesia. Maravillosos tiempos en que en mi pueblo éramos todos pobres pero teníamos la ilusión de vivir, prosperar y transformar el mundo. Hoy, prácticamente lo tenemos todo; pero me pregunto: ¿Somos acaso mas felices hoy que antaño? Creo que no. Nuestra sociedad occidental ... (ver texto completo)