Según D. Miguel, su propósito como enseñante, más que instruir era sugerir; a tal respecto, decía: "Mi empeño ha sido, es y será que los que me lean piensen y mediten en las cosas fundamentales, y no ha sido nunca el de darles pensamientos hechos. Yo he buscado siempre agita, y, a lo sumo sugerir más que instruir".