OLVIDO
Hemos surcado los mares llevando el corazón herido, dejando hermanos, madre y padre en la tierra donde he nacido. Las
calles bañadas de recuerdos y los
campos de nuestros cultivos se fueron con nosotros en el testamento de un
pueblo que no olvido. Regreso tras muchos años, arrastrado por el cariño; más las gentes que hoy la habitan no tiene nada conmigo. Son acaso vástagos de aquellos rostros que partieron aquel día en mi
barco y no supe dar por cierto que los dos seriamos olvido.