Llevamos un tiempo en que, desde los poderes públicos y otros, están intentando tomemos conciencia de lo que se considera, desde algunos ámbitos, como una mala
costumbre española: los horarios.
Como todo el mundo sabe, los horarios de trabajo, en muchos casos, comienzan con las primeras luces del alba y se prolongan más allá de las 20:00 horas, con un intervalo de dos o tres horas para hacer frente a la
comida de mediodía.
La finalización de la jornada laboral tan tarde, unida al tiempo empleado
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