En el tema del bar de los jubilados, nunca será posible la negociación. Para negociar se necesitan, al menos, dos partes. Aquí sólo hay una, la otra no existe. Sigue el caciquismo, y antes morir que vencer y ver un pueblo unido. El local es del Ayuntamiento, pero cuando existe una apropiación solo cabe expulsarlos por la fuerza de la ley, y eso da un poco de vergüenza, cuando quedan cuatro que no completan la partida, pero no se dan cuenta, paciencia. Exactamente lo que han hecho con el COTO, pagar ... (ver texto completo)