sotro día veniamoh de la cueta por el camino lot lagartinoh mi elmano juan y yo y no hago mat que echal la vit-ta pal suelo, me agacho y coño un reloh de oro, lo echo pal bolsillo y cuando llegamoh pal puebro se lo digo a mi elmano juan, a vel pedro dejame vel-lo, ya se arrejuntó alli un bojordo de gente y ya le tuve que decil, dejailo que el reloh me lo e encontrao yo. pero luego lo di en pensal y craro quien iva a habel peldio un relot de oro en el puebro el cabezo, o del sotro rio si era imposibre, ... (ver texto completo)