Los religiosos debían mantener una presencia digna y aseada, un vestido honesto, diferenciado de los laicos, demostrar templanza en la comida y la bebida, no intervenir en juegos ni visitar tabernas. En delitos graves como el homicidio o son causa de crisis de grupo se les suele expulsar del claustro.
Nuevas órdenes van legando a Salamanca durante el S. XIV como los Carmelitas, y otras dedicados a la liberación de cautivos como los Mercedarios y Trinitarios. Por último llegaron los Jerónimos. A ... (ver texto completo)
Nuevas órdenes van legando a Salamanca durante el S. XIV como los Carmelitas, y otras dedicados a la liberación de cautivos como los Mercedarios y Trinitarios. Por último llegaron los Jerónimos. A ... (ver texto completo)