Si esa es su opinión, es tan respetable como otra cualquiera, pero para mi, ser y confesar de donde soy lo tengo tan a gala, y siento tal orgullo por ello, que renegar de mi tierra o simplemente negarla, lo consideraría una infamia de tal calibre que no me cabe en la cabeza ni siquiera imaginarlo. No obstante le voy a dar alguna pista: Tengo propiedades en Lagunilla, no es que valgan gran cosa, pero son mías y soy el mayor mayor de seis hermanos y por razones que no vienen al caso suelo pasar un ... (ver texto completo)